El frío hiela los confines de un cuerpo mal acostumbrado en el que mi alma habita. Atrapada en cada capilar, en cada neurona atrofiada, de este cúmulo de materia.
Quiere escapar, pero no abre las puertas, siente temor hacia el barquero que la llevará de vuelta al lugar de partida, sabe que allí será una de tantas otras que huyeron, tan débil como ellas, incapaz de recorrer toda su línea de vida terrestre y condenada a pasar eternidades sumida en los recuerdos de la vida que no acabó de vivir. Nuca. Resistirá en este cuerpo helado hasta que un pequeño golpe haga estallar las puertas. Un hielo fácil de quebrar, una espera difícil y amarga. Agoniza el cuerpo lo que mi alma oscuramente sufre. Cien causas que guían hacia una misma solución, cien pequeñas y estúpidas sandeces formando un arsenal de barbaridades; una sociedad escasa en masa cerebral, capaz de convertir el fuego en hielo así como de llenar cementerios y mundos paralelos de criaturas hechas mierda por ellos mismos.
Algún día la mierda no tendrá a donde ir, se ahogarán en ella y mi alma será libre.
Misma situación, mismo desasosiego, sigo ahogando penas en una libreta.
Araxiel Dóyel.
Que bien se siente sacar todo ¿cierto?, que mas da, lo único que cuenta es ser fiel a uno mismo, lo demás sobra, besitos, me fascinaron las fotografías
ResponderEliminarQuerida amiga en mi blog hay algo para ti, besitos.
ResponderEliminarhttp://kheprimiradadeunangel.blogspot.com/2010/04/he-recibido-de-auroraines-este-bello.html
Porque no puedo hacer catarsis de esa forma tan facilmente! Un abrazo
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