domingo, 4 de mayo de 2014

Tu voz en mi piel.



Sorpréndeme, róbame tu sueño, deja que me pierda en tus labios.

Sigue cantando, no apagues la noche, nunca es demasiado larga, sólo cuando no estás.

Olvídate de las consonantes, las vocales suenan como el placer. Como cuando te siento bajo las cuerdas de mi cama, rasgando acordes que no armonizan, que gimen con los amaneceres, cuando la mejor canción es la de nuestros suspiros al compás de las estrellas de tus ojos.

Si quieres ser mi canción, serás esa que susurremos al mirarte cuando me besas. Te escucho dentro, te siento en mis venas, te sangro en cada despedida, suenas a Requiem de guerra.

No entiendas lo que te digo, siente lo que nos hacemos. Deja que mis brazos busquen espacio entre tus canciones mientras el humo nos envuelve. Piensa en cada centímetro de la habitación resonando cuando respiramos. 

Desea que nunca se haga tarde, implicará un viaje más por mi mundo y el tuyo. Como siempre, hoy es tiempo de perdernos en ti. 

Araxiel Dóyel

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